¿POR QÚE ENTRENAR FUERZA REDUCE EL RIESGO DE LESIÓN?
Durante mucho tiempo se ha asociado el entrenamiento de fuerza con lesiones. Sin embargo, cuando está bien planificado y adaptado a la persona, ocurre prácticamente lo contrario, entrenar fuerza puede ayudarnos a reducir el riesgo de ciertas lesiones.
Pero ¿por qué ocurre esto?
- Una musculatura fuerte tolera mejor las cargas.
Sometemos al cuerpo constantemente a soportar diferentes fuerzas como caminar, correr, saltar, subir escaleras, levantar peso… El entrenamiento de fuerza hace que músculos, tendones y estructuras pasivas se adapten progresivamente a esas demandas. Esto significa que una carga que antes nos podía resultar excesiva con el tiempo se convierta en una carga perfectamente tolerable.
- Mejora la capacidad para controlar el movimiento.
El entrenamiento de fuerza no solo consiste en levantar más peso. También nos permite controlar mejor nuestras articulaciones durante movimientos rápidos o inesperados. Por ejemplo, cuando aterrizamos tras un salto, cuando cambiamos de dirección jugando al fútbol o cuando perdemos el equilibrio.
- Los tejidos también se adaptan.
El entrenamiento progresivo no afecta únicamente al músculo. Los tendones, huesos y otros tejidos también se adaptan a las cargas demandadas por el entrenamiento. Por eso, el objetivo no debería ser evitar todas las cargas, sino aplicar una cantidad adecuada de carga y aumentarla progresivamente.
- Nos prepara para las exigencias de nuestro deporte.
No necesita la misma preparación una persona que únicamente sale a caminar, que alguien que juega al fútbol, corre maratones o alguien que practica CrossFit.
El entrenamiento de fuerza permite trabajar de forma específica las capacidades que posteriormente necesitaremos
Entonces, ¿entrenar fuerza evita las lesiones?
No podemos decir que vayamos a evitar todas las lesiones, ya que lesionarse depende de muchos factores, como la carga de entrenamiento, el descanso, la fatiga, la técnica, las lesiones previas… Pero sí podemos afirmar que desarrollar una buena capacidad de fuerza es una herramienta muy importante dentro de la prevención.
El cuerpo no se vuelve más resistente evitando las cargas. Se vuelve más resistente aprendiendo a tolerarlas.



