LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR TRATAMIENTO POST-CIRUGÍA

ligamento cruzado anterior

El ligamento cruzado anterior (LCA) es una de las estructuras clave para la estabilidad de la rodilla, especialmente en movimientos de giro, cambios de dirección y desaceleraciones.

Su lesión es frecuente en deportes que requieren de este tipo de movimientos como el fútbol, baloncesto, esquí… en muchos casos su rotura requiere tratamiento quirúrgico para restaurar correctamente la función de la rodilla y tras esta cirugía la fisioterapia juega un papel fundamental tanto en la recuperación como en la prevención de recaídas.

Tratamiento en la clínica:

El abordaje fisioterapéutico tras la cirugía de LCA se basa en una recuperación progresiva, individualizada y adaptada a cada fase del proceso.

  1. Control del dolor e inflamación (fase inicial).

Durante las primeras semanas el objetivo principal es reducir el dolor y la inflamación, así como proteger el injerto. Además, se empieza con movilizaciones muy suaves para ir recuperando el rango de movimiento lo antes posible. Para ello utilizamos técnicas como:

  • Indiba.
  • Drenaje manual.
  • Terapia manual (movilizaciones pasivas de todas las estructuras adyacentes).

Se ha demostrado que empezar con la rehabilitación lo antes posible (día 2-3 post- cirugía) reduce significativamente el riesgo de sufrir complicaciones posteriores.

  • Recuperación del rango de movimiento.

Es clave recuperar la extensión completa de la rodilla desde fases tempranas para normalizar la biomecánica de la rodilla y no sufrir complicaciones al volver a caminar. Se empieza a trabajar la flexión de manera controlada (va a depender mucho de lesiones asociadas como roturas de menisco).

  • Reactivación muscular y restaurar el patrón de la marcha.

Tras la cirugía la musculatura se inhibe (se pierde el 70% de la masa muscular en los tres primeros días post cirugía), buscamos poco a poco volver a activar sobre todo cuádriceps e isquiotibiales con:

  • Ejercicios isométricos.
  • Electroestimulación.
  • Ejercicios concéntricos y excéntricos en diferentes rangos de movimiento.

Además, se empieza a reeducar el patrón de marcha que se ve afectado por la falta de movilidad y apoyo en las primeras semanas.

  • Fortalecimiento y control motor.

A medida que vamos avanzando se empiezan a introducir ejercicios más activos con carga externa y ejercicios propioceptivos para mejorar la estabilidad.

  • Trabajo en cadena cinética cerrada
  • Ejercicios de propiocepción
  • Entrenamiento de estabilidad
  • Readaptación funcional y deportiva.

En fases más avanzadas, el tratamiento va de la mano con readaptadores deportivos y se orienta hacia la vuelta al deporte mediante:

  • Ejercicios de impacto progresivo (caídas, saltos, desaceleraciones…)
  • Cambios de dirección.
  • Trabajo específico según el deporte.

La rehabilitación tras una cirugía de LCA no sigue un mismo camino para todos, sino que debe adaptarse según cada paciente y su evolución. Un tratamiento bien estructurado permite no solo recuperar la función, sino reducir el riesgo de futuras lesiones y garantizar una vuelta segura y firme al deporte