MERALGIA PARESTÉSICA: CUANDO EL NERVIO FEMOROCUTÁNEO DA PROBLEMAS

La meralgia parestésica es una alteración neurológica que aparece cuando el nervio femorocutáneo lateral (encargado de transmitir la sensibilidad de la cara externa del muslo) sufre una compresión o irritación.

Aunque esta afectación no produce pérdida de fuerza en la pierna, puede generar síntomas molestos que afectar a actividades de la vida diaria como caminar, permanecer mucho tiempo de pie e incluso dormir.

¿Qué síntomas produce?

El síntoma más característico es la aparición de alteraciones sensitivas en la parte anterior y lateral del muslo. Se puede describir como:

  • Hormigueo o sensación de alfileres.
  • Adormecimiento.
  • Quemazón.
  • Hipersensibilidad al roce de la ropa.
  • Dolor localizado en la cara externa del muslo.

Por regla general, los síntomas aparecen en un único lado y no se acompañan de pérdida de fuerza ya que este nervio es exclusivamente sensitivo.

¿Por qué puede aparecer?

Algunas situaciones que pueden favorecer la aparición de la meralgia parestésica son:

  • Ropa o cinturones excesivamente ajustados.
  • Aumento de peso.
  • Embarazo.
  • Permanecer mucho tiempo de pie o caminando.
  • Movimientos repetitivos de cadera.
  • Traumatismos o cirugías alrededor de la pelvis.

¿Qué podemos hacer desde la fisioterapia?

El primer objetivo suele ser disminuir la irritación del nervio y modificar aquellos factores que puedan estar contribuyendo a su compresión.

  • Modificación y educación de hábitos: identificar posturas, prendas, actividades o cargas que puedan estar agravando los síntomas.
  • Terapia manual: para mejorar la movilidad de las estructuras relacionadas con la pelvis y la cadera, evitando provocar una irritación excesiva de la pierna.
  • Ejercicio terapéutico: trabajar la movilidad, el control de la cadera y la pelvis y la tolerancia progresiva a las actividades que generan síntomas.
  • Movilización neural: movilizaciones del sistema nervioso buscando mejorar la tolerancia al movimiento del nervio.

Neuromodulación percutánea: con la aplicación de corriente eléctrica a través de agujas, se busca influir sobre la actividad del nervio y mejorar la tolerancia a los estímulos