LA IMPORTANCIA DE LA FISIOTERAPIA EN EL TRATAMIENTO DE LAS CICATRICES.
Las cicatrices podrían definirse como aquellas marcas que quedan en la piel después de un proceso de reparación de un tejido que ha sido agredido de alguna manera, como un corte, un desgarro, una quemadura, heridas quirúrgicas, etc… remplazando la piel perdida o dañada.
Es poco conocida la utilidad de la fisioterapia en el tratamiento de las cicatrices en la piel, sobre todo en el caso de las cicatrices hipertróficas, queloides y en las personas que han sufrido quemaduras.
Las cicatrices queloides y las hipertróficas son alteraciones en la cicatrización, que consisten en deformaciones del tejido. Presentan una cantidad exagerada de colágeno y una mala alineación de sus fibras.
El hecho de tener fibrosis implica:
- Dolor.
- Distintas tonalidades de color.
- Problemas de elasticidad.
- Sensibilidad de la zona.
Acarreándonos problemas a distancia por tensiones fasciales.
Es muy importante tener en cuenta que las cicatrices deben ser tratadas por el fisioterapeuta desde etapas muy tempranas.
El objetivo del trabajo fisioterapéutico es buscar la hiperemia, es decir, un aumento en la vascularización de la zona y mejora su elasticidad. Esto mejora la movilidad de la cicatriz “despegándola” con masajes tipo fricción o rolido, liberación miofascial, entre otros.
El tratamiento no es el mismo para todos los casos, pues dependerá de la causa, fase en la que se encuentra la cicatriz, tipo de restricción, entre otros, por lo que es muy importante una correcta evaluación por parte del profesional.
Si tiene cualquier duda o quiere recibir información sobre este tipo de tratamientos póngase en contacto con nuestro centro y estaremos encantados de atenderle!



