Los músculos inconstantes: ¿sabías que no todos tenemos los mismos músculos en el cuerpo?

Cuando pensamos en el cuerpo humano, solemos imaginar que todos tenemos exactamente los mismos músculos. Bíceps, tríceps, cuádriceps, gemelos… y así hasta completar nuestra anatomía.

Pero existe una curiosidad anatómica que demuestra que no todos los cuerpos son exactamente iguales: los llamados músculos inconstantes o músculos supernumerarios.

¿Qué son los músculos inconstantes?

Los músculos inconstantes son aquellos que no están presentes en todas las personas. Se consideran variaciones anatómicas normales: algunas personas las presentas y otras no.

Su ausencia no significa que exista un problema ni que el músculo haya desaparecido. Simplemente, forman parte de la enorme variabilidad anatómica que existe entre individuos.

Ejemplos:

  1. El palmar largo: uno de los ejemplos más conocidos, situado en la parte anterior del antebrazo. Se estima que está ausente en un porcentaje significativo de la población y además su ausencia puede producirse en uno o en ambos brazos. Aunque puede contribuir ligeramente en la flexión de la muñeca y en la tensión de la fascia palmar, su ausencia normalmente no supone una pérdida funcional importante.
  2. El piramidal del abdomen: situado en la parte inferior del abdomen, por delante del recto abdominal. Su función principal está relacionada con la tensión de la línea alba. Sin embargo no todas las personas lo presentan y, cuando está presente, su tamaño puede variar considerablemente.
  3. El esternal: se sitúa en la parte anterior del tórax, se relaciona con movimientos de la pared torácica.

¿Significa que tener un músculo inconstante nos hace diferentes físicamente?

Sí, pero no de una manera que podamos apreciar a simple vista. En la mayoría de los casos, estas variaciones no afectan de forma significativa ni al movimiento ni al rendimiento físico.