Salud Bucodental y su Repercusión en el organismo
Como muchas zonas del cuerpo, la boca está repleta de bacterias, la mayoría de las cuales son inofensivas. Normalmente, las defensas naturales del organismo y un buen cuidado de la salud bucal, como cepillarse los dientes y usar hilo dental a diario, pueden mantener estas bacterias bajo control. Sin embargo, si no se mantiene la higiene bucal adecuada, las bacterias pueden alcanzar niveles que pueden provocar infecciones bucales, como caries dentaria y enfermedad de las encías.
Las bacterias de la boca producen unos mediadores inflamatorios llamados prostaglandinas e interleucinas, que se distribuyen a todo el organismo a través la sangre, provocando que la inflamación se traslade así a cualquier parte del organismo. La sangre va depositando todas estas bacterias en los músculos y en las articulaciones favoreciendo así la aparición de posibles desgarros, dolores articulares o lesiones tendinosas de tardía recuperación.
Cada vez existen más estudios que relacionan directamente la salud bucal con la presencia de numerosas patologías. Las más comunes son:
- La diabetes: es una enfermedad que va en ambos sentidos; las infecciones en la boca y dientes pueden alterar los niveles de glucosa en sangre y uno de los síntomas de esta enfermedad son la facilidad para tener infecciones.
- Riesgo de parto prematuro: Durante el embarazo el cuidado de la salud bucodental se hace muy importante para las futuras madres, ya que parece que hay una clara relación entre las enfermedades periodontales y el nacimiento prematuro del bebé. Al parecer, la periodontitis estaría asociada a la liberación de unas hormonas llamadas prostaglandinas, responsables de las contracciones del parto
- Gastritis: En los casos en que por mala higiene bucal falten piezas dentales y molares, la masticación de la comida será menos efectiva y la persona tenderá a tragar pedazos de alimento más grandes que, por tanto, deberán ser digeridos con mayor trabajo en el estómago, lo que a la larga puede causar exceso de segregación de jugos gástricos que acaben provocando problemas estomacales crónicos, como la gastritis.
Así mismo hay que tener un especial cuidado con la alimentación en el ámbito deportivo. Con la práctica deportiva se tiende a seguir una dieta más rica en hidratos de carbono. Además, las bebidas energéticas a las que recurren muchos deportistas, al tener altas concentraciones de azúcares, juegan un papel primordial en la formación de caries. Por tanto, aquellas personas que consumen más proporción de azúcares deben vigilar escrupulosamente la higiene y el estado de su boca.
En definitiva podemos decir que el cuidado de la salud bucal es una inversión en la salud general.



